Deporte y Mujer

Sí, es cuestión de género.

El siguiente artículo de opinión ha sido redactado por la gestora deportiva Aintzane Gorria Goñi.

Voy a empezar el artículo con una afirmación que iré corroborando con datos objetivos. La afirmación es la siguiente: en el mundo del deporte, un resultado, conseguir un cargo de relevancia, o una victoria femenina tiene mucho más mérito que el mismo resultado, cargo o victoria de un hombre. A muchos ya les ha debido explotar la cabeza, pero no nos engañemos es así.

A día de hoy menos de un 20% de los puestos de gestión deportiva están ocupados por mujeres, muy pocos cargos de relevancia del COI están dirigidos por mujeres y en España solo existen dos federaciones nacionales que tengan como presidenta a una mujer (Petanca y Salvamento y Socorrismo). Estos datos, a pesar de haber aumentado de forma significativa en las últimas décadas siguen, siendo insultantes.

¿Por qué ocurre esto? ¿Será que el deporte femenino es menos importante? ¿Da menos resultados? ¿Tenemos menos referentes?

La gran referente del badminton español es una mujer y se llama Carolina Marín; Lo mismo pasa con la natación, Mireia Belmonte; Con la halterofilia (un deporte que siempre asociamos como masculino), Lidia Valentín; La única medalla española en unos Juegos olímpicos en lucha la consiguió una mujer y se llama Maider Unda; La primera campeona olímpica de la historia española fue una judoka llamada Miriam Blasco; En karate tenemos a la actual campeona del mundo: Sandra Sánchez; Por no hablar de los deportes en equipo en los que tenemos unos resultados impresionantes: baloncesto, futbol, waterpolo, etc…

En los Juegos Olímpicos de 2016 España logro un total de 17 metales de los cuales 9 fueron conseguidos por mujeres y 8 por hombres. Por lo tanto y viendo los datos objetivos en cuanto a representación y resultados la pregunta que planteo es la siguiente: ¿Cuál es el motivo por el que según aumenta el rango de responsabilidad de un cargo va disminuyendo de forma preocupante el número de mujeres?

Aquí van algunas de las respuestas que planteo:

  • Una mujer siempre tiene que demostrar más que un hombre. Al estar en el ámbito deportivo parece que se da por hecho que un hombre siempre va a ser mucho más experto que una mujer.
  • Las propias mujeres no quieren acceder a puestos de responsabilidad. No las culpo. Desde pequeñas se nos ha enseñado que tenemos que permanecer en un segundo plano, a la sombra o bajo las instrucciones directas de un hombre. Esta idea nos lo ha inculcado una sociedad patriarcal repleta de mensajes subliminales, desde anuncios de televisión, hasta entrevistas vergonzosas a mujeres con preguntas fuera de lugar. Nos han metido el mensaje en la cabeza de que nuestro lugar está por debajo. Nos han vuelto conformistas, nos han dejado sin ambiciones (no a todas) y no las culpo, por que se puede luchar contra la desigualdad, contra unas leyes antiguas, machistas e injustas. Se puede luchar contra muchas cosas pero es muy difícil cambiar un sistema y una sociedad de la noche a la mañana.
  • Menos patrocinadores es igual a menos publicidad, menos dinero y por lo tanto menos visibilidad. El deporte de competición no deja de ser un negocio, el cual mueve millones. Si los patrocinadores no apuestan por el deporte femenino es muy complicado que este tenga la misma visibilidad que el masculino. Por ello es mucho más difícil de profesionalizar. Este hecho hace que mientras los hombres puedan vivir de ello, las mujeres tengan que compaginar el deporte con un trabajo. La brecha salarial entre hombres y mujeres en la UE es una triste realidad. Las mujeres ganan una media de 16% menos que los hombres. Porcentaje que aumenta de forma asombrosa en el ámbito deportivo. Vamos a comparar algunos datos: Neymar, uno de los futbolistas mejor pagados del mundo cobra 40 millones de euros anuales, frente a los 1643 de las mujeres de las principales ligas europeas; Roger Federer en 2019 ganó 94 millones de euros, mientras que Serena Williams obtuvo 29,2. Además la tenista es el único nombre femenino que ha aparecido en la lista Forbes de los 100 deportistas mejor pagados desde 2017.

Reflexiones finales

Es muy importante concienciar a todas las mujeres que son igual de validas que los hombres en el ámbito deportivo y en todos los ámbitos de la vida. También los propios hombres deben de reivindicar la igualdad y dejar a un lado la absurda guerra entre sexos para pelear todos juntos por lo que es justo. Tenemos que llegar al día en el que el sexo no sea condicionante para poder llegar con más o menos facilidad a un puesto deportivo. Tendrá que llegar el día en el que el patrocinio sea igualitario ambos sexos. El día en que se rompa la brecha salarial y dejemos de hablar de deporte masculino y femenino para hablar únicamente de deporte. Y ese día lo estamos construyendo hoy. Como decía la campaña creada hace un año por el CSD: “Si no ves el deporte femenino, te estas perdiendo la mitad del espectáculo”.

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